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La sinceridad como fundamento clave

La sinceridad en la empresa es uno de los aspectos más importantes que pueden existir. Hay veces que no se expresa bien lo que se maquina y se replantean la inteligencia del trabajador. El exponer la idea que se tiene es parte esencial para relacionarnos con la empresa.

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Uno de los problemas más comunes es que la sinceridad puede tomarse como una mala crítica. Es por esa razón que muchos trabajadores simplemente se mantienen en silencio. Lo negativo de todo esto es que se va acumulando poco a poco hasta convertirse en una enorme bola.

La sinceridad vs la crítica en la empresa

sinceridad en la empresa

Si se habla de la crítica interna, las constantes quejas se terminan por hacer públicas. No solo eso, la misma se encargará de recorrer las redes sociales. Al final, todo esto afectará a la reputación de la empresa y también, a la opinión pública.

En un inicio, sin importar que el empleado tuviese razón en parte, varios casos apuntaban a que era un acto infiel. Lo que ocasiona todo esto es atravesar un mar agitado por la falta de argumento.

Al finalizar, no existe una manera de trasladar cada una de las críticas y llevarlo a algo más personal. Se consigue a cometer alguna que otra falta objetiva, metodológica y más.

El cliente que critica

Además de lo expuesto, la sinceridad lo que hace es esconder lo que muchos clientes dicen. Al final, el empleado consigue un convenido, pero, lo que hace es decir lo que muchas bocas han dicho. El cliente siempre tendrá algo que decir y eso lo asimilan como un punto a tener presente.

En este punto existen dos reacciones. La principal es aquella que está con el trabajador, al que, usualmente, se culpabiliza de no haber consumido o invertir en esa crítica negativa del cliente. Lo otro a considerar es la contra del mismo cliente, donde es la facturación de la empresa es quien termina por dimitir cualquier factor.



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