Entra en el catálogo completo de Cursos de UniMOOC

Casos de éxito: Emprendedores que pasaron de ser millonarios a multimillonarios en poco tiempo

¿Alguna vez has imaginado ser parte del club de multimillonarios del mundo? ¿Qué harías con tanto dinero? ¿Gastarlo? ¿Inversiones? ¿Filantropía?

No existe una guía para hacerte rico, ni tampoco unas pautas que funcionan siempre. Pero muchos de quienes lo consiguieron mostraron una serie de aptitudes y habilidades que no solo les permitieron amasar grandes fortunas, sino multiplicarlas, pasando de millonarios a multimillonarios. ¿Quieres saber más? Te invitamos a leer este post para aprender de los casos más conocidos:

De millonarios a multimillonarios, casos de éxitos de emprendedores

Todos hemos leído noticias de gente que ha ganado una gran cantidad de dinero, más allá de las loterías, con grandes contratos, desarrollando aplicaciones, incluso jugadores profesionales de videojuegos o de póker… Generalmente todas estas cuestiones han supuesto un golpe de suerte, mucha dedicación y constancia, pero de quienes queremos hablar no es de este perfil, sino de aquellos que están un paso por encima. Jeff Brezos, Mark Zuckerberg, Sergey Brin, Amancio Ortega… lideraron sus sectores, y los transformaron, a veces también con impacto directo en nuestras vidas y en la sociedad en general, y alcanzaron el selecto grupo de los milmillonarios.

Estos casos son de sobra conocida, pero, ¿sabías el tiempo que tardaron en amasar sus fortunas?

Te sorprendería saber que Bill Gates invirtió solo cinco años para pasar de ganar su primer millón a tener más de mil millones en activos (de los 26 a los 31 años). El impulso de Microsoft, en su día la empresa con mayor capitalización del planeta, explica este crecimiento de uno de los mayores filántropos del mundo.

¿Y Jeff Brezos? Su caso es incluso más llamativo, y solo tardó dos años. Ingresó en la lista de millonarios con 33 años, y a los 35, en solo dos años, ya amasaba más de mil millones gracias al crecimiento espectacular de Amazon.

Pero si alguien sorprende es Mark Zuckerberg, que en solo UN AÑO (de los 22 a los 23) realizó el mismo camino de la mano de Facebook.

Estos y otros casos han sido estudiados en el blog de Betway, donde han publicado una infografía con esta información extraída de la lista de las 100 mayores fortunas de la lista Forbes en 2018 (Los Billonarios del Mundo).

Por ejemplo, se puede apreciar muy bien cómo en los sectores tecnológicos los millonarios pasan a ser multimillonarios antes que en otros sectores. Amancio Ortega lo consiguió a los 65, después de 16 años en el club de los millonarios; Carlos Slim a los 51, 26 años después de convertirse en millonario; los herederos de Wal-Mart lo hicieron después de los 40, y la heredera de L’Oreal a partir de los 63.

La media de edad según la publicación es de 37 años para alcanzar tu primer millón y de 51 para ser multimillonario, pero en el sector de las TIC solo el famoso Jack Ma, cofundador de Alibaba, y Larry Ellison, cofundador de Oracle, pasaban de los 45 años cuando se convirtieron en multimillonarios. Esto nos da una idea de la fuerza que tienen las nuevas tecnologías como elementos clave de nuestras economías y de la dependencia hacia ellas de casi todos los sectores.

En la infografía también se destacan datos muy curiosos, como que los estudios que permiten acercarte a ganar tus primeros mil millones de dólares son las ingenierías y la economía/empresariales, aunque hay que advertir que casi un tercio de los incluidos en la lista Forbes no cuenta con un título universitario. Y aunque el selecto grupo de multimillonarios sigue siendo ocupados en su mayoría por CEOs y fundadores de empresas tradicionales, como la construcción, los bienes inmuebles, la producción o los casinos, las telecomunicaciones, las nuevas tecnologías y los medios de comunicación digitales se abren paso de manera muy fuerte.

Sin duda, en los próximos años veremos cómo este cambio de tendencia de la economía tradicional a la digital se consuma también en el global de la lista Forbes.

No te pierdas la infografía, porque de verdad que merece la pena 🙂



CLOSE
CLOSE